La pizza es uno de los alimentos más conocidos y consumidos del mundo. El 20% de los restaurantes que existen en el mundo son pizzerías, y se estima que comemos más de 5.000 millones de pizzas al año. ¡No hay nada! En más de una ocasión nos hemos enfrentado al debate de si es mejor pedir dos pizzas medianas o una pizza grande según los comensales. En la gran mayoría de los casos optamos por dos medianas, pero a juzgar por esta razón matemática, es un error.

La cuenta de Twitter ‘Fermat’s Libray’ ha publicado un tuit con el cálculo del área de dos pizzas medianas y el del área de una pizza grande. El resultado es que dos pizzas medianas miden 226 pulgadas cuadradas (575 centímetros cuadrados) mientras que una pizza grande tiene una superficie de 254 pulgadas cuadradas (645,16 centímetros cuadrados).

Por lo tanto, es más rentable pedir una pizza grande. Además, en la gran mayoría de pizzerías, tiene un precio más bajo en comparación con dos medianas.

Curiosidades de la pizza

Fruto de esta noticia, vale la pena conocer algunas curiosidades sobre este plato:

  • Origen: el origen de la pizza se remonta a miles de años. Los etruscos, antepasados ​​de los romanos, ya comían panes planos horneados rellenos de miel y queso.
  • ESTADOS UNIDOS: Estados Unidos es el país del mundo con más pizzerías, nada más y nada menos que 66.000. Además, los estadounidenses celebran el “Día Nacional de la Pizza” el 9 de febrero.
  • Pizza hawaiana: Si hay una pizza que genera una gran polémica es la hawaiana porque uno de sus ingredientes es la piña. No, no nació en Hawái, sino que es un invento del chef alemán Clemen Wilmenrod.
  • Denominación de origen: Solo hay una pizza con D.O. Es la auténtica pizza napolitana artesanal, que la Unión Europea reconoció como producto agroalimentario tradicional italiano en 2010.
  • Reina Margarita: y finalmente, a finales del siglo XIX, la pizza era un alimento de los trabajadores, ya que era barata y fácil de preparar. La reina Margarita decidió probarlo, y le gustó tanto que la versión más clásica de este platillo tomó su nombre.


La razón matemática por la que no deberías volver a pedir dos pizzas medianas