De la misma forma que nos pasa a los humanos, los gatos también pueden estar tristes. Además, los veterinarios advierten del aumento exponencial del número de gatos que sufren ansiedad y depresión en los últimos años. Lo primero es conocer la causa, es decir, por qué el gato está triste.

Si vives con uno seguro que ya sabes que es un animal muy sensible y territorial, afectado por el menor cambio. Una simple mudanza o la llegada de un nuevo miembro al hogar puede ser motivo suficiente para que el gatito sufra depresión, y eso es justo lo que se debe evitar.

¿Por qué está triste el gato?

Los gatos necesitan un rutina perfectamente establecida. Desde el primer momento que un gatito llega a casa debe tener un horario para comer, jugar, dormir … Si hay algún tipo de cambio que pueda alterar sus hábitos, como una mudanza, es importante que hagas todo lo posible porque el gato sigue con su rutina.

Aunque los felinos son animales muy independientes, también necesitan estímulos y juegos. Tienen que explorar, explorar, esconderse, asomarse desde arriba … Además, deben tener cajas de arena y rascadores a su disposición.

La llegada de otro gato a casa también puede provocar inseguridad y estrés al minino, que, a largo plazo, puede provocar depresión.

¿Cómo animarlo?

Conoces a tu gato mejor que nadie, por lo que te resultará fácil saber si está triste. Los síntomas más comunes son los siguientes: el animal está apático, intenta esconderse del más mínimo estímulo y no tiene ganas de jugar, no come ni se lava, hace sus negocios fuera del arenero, duerme más y está irritable.

Si notas que tu gato está triste, hay que prestarle más atención, pero sin abrumarlo. Seguro que también hay ocasiones en las que quiere estar solo, así que si te acercas a él a jugar y se escapa, no lo obligues.

Es importante que tenga un escondite donde pueda estar solo y seguro. Puede ser una caja o, mejor aún, un lugar alto desde el que puedes controlar todo lo que sucede a tu alrededor.

Si va a realizar algún cambio en su rutina, asegúrese de que sea muy gradual. Y, si al poner en práctica estos consejos observas que el animal no mejora, llévalo al veterinario.

¿Cómo evitar que mi gato esté triste? Los trucos para animarle